La Magia de La Macuira


El camino empezará a mostrar la magia que te espera. Una travesía por cuatro desiertos, bosques de cactus y lagunas saladas, se irá transformando hasta encontrar campos verdes, con montañas, diferentes árboles y ¡aves! aves de colores que no son comunes de encontrar en La Guajira desértica.

Para llegar al Parque Nacional Natural la Macuira es esencial viajar con un conductor local hacia Nazareth, el pueblo desde el cual nos prepararemos para entrar al parque.

La primera caminata se hace a un mirador, protegido por la virgen de los Remedios. Al llegar, el guía local te cuenta un poco sobre la colonización en el territorio y la dificultad (pero no imposibilidad) de este tiempo, para comunicarse con los extranjeros, que llegaron con nuevas ideas y nombres. Así se explica, cómo en medio de un territorio tan distante, encontramos un pueblo llamado Nazareth.

Desde la perspectiva católica, Nazareth es sinónimo de origen. Siguiendo este principio, La Macuira es la cuna de la cultura Wayuu, posiblemente es por esta analogía, que se mantuvo el nombre.

La siguiente caminata se hace por tierras sagradas y toma entre 3 y 4 horas en total, todo depende del paso y la cantidad de historias que surjan en el camino. El primer encuentro majestuoso es con la piedra Wolunka, el lugar que dio origen a la cultura indigena Wayuu. Allí escucharás la leyenda de la vagina dentada de Wolunka y los dioses que intervienen en esta mitología. La siguiente parada se hace para escuchar la historia de Aleker o Waleker un personaje icónico para las tejedoras Wayuú, la araña diosa de los tejidos.

La última parada es la más deseada y será la más conmemorativa. Las Dunas de Aleewolu, montañas de arena suave, en medio de un bosque seco. Según lo cuentan los locales, allí vivía otra comunidad indígena que decidió partir y dejar el territorio para no entrar en conflicto con los nacientes Wayuú. Pero antes de partir dejaron a sus antepasados enterrados en vasijas entonces, antes de ingresar debemos saber que no podemos tomar ningún elemento de las Dunas, pues de hacerlo te perseguirán los espíritus hasta que retornes lo que tomaste.

Aunque suene raro, lo ideal de este recorrido es que el cielo esté nublado para que los rayos del sol no lleguen directamente a la piel y la sensación durante la caminata sea más fresca. Las recomendaciones y el mapa se ven previamente en una charla que hace el personal de Parques Nacionales.

Definitivamente es una aventura que vale la pena experimentar.



Estefanía Colorado

Community Manager

Sumaj Tours



3 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo